El cáncer sigue siendo una de las causas principales de muerte en los Estados Unidos. Por suerte, usted puede reducir sus probabilidades de tenerlo de dos formas fundamentales: prevención y detección. La prevención implica optar por un estilo de vida sano, incluyendo una alimentación nutritiva, actividad física y un peso saludable. Además, realizarse todas las pruebas aplicables de detección del cáncer puede ayudar a diagnosticarlo precozmente.
“La prevención y la detección son como un mantenimiento continuo de su cuerpo”, dijo la Dra. Misty J. Rydelski, directora médica regional de Blue Shield of California. “Con estas, está invirtiendo en usted mismo(a), en su familia y en sus seres queridos”.
Asegúrese de tener un médico de cabecera para poder hablar de su historial personal, su historial familiar y problemas de salud, aconsejó. Los controles anuales son un buen momento para hacerlo.
“Hay mucha información por ahí”, dijo la Dra. Rydelski. “Usted realmente necesita a alguien que se ocupe de su salud mediante la medicina de eficacia demostrada y respaldada por investigaciones científicas y académicas. Su médico de cabecera es el aliado ideal”.
Tipos comunes de cáncer y pruebas de detección
A continuación, encontrará una breve lista de las pruebas de detección disponibles para los tipos de cáncer más frecuentes, basada en el número de casos nuevos que se diagnostican todos los años. Tenga en cuenta que las siguientes pautas se refieren a personas sin síntomas y con un riesgo promedio. Su historial familiar, su raza y su origen étnico pueden hacer necesario que se realice las pruebas antes que el promedio de las personas, así que asegúrese de consultarlo con su médico.
Cáncer de seno femenino. (240,000 casos nuevos y 42,000 muertes al año). El cáncer de seno se ubica solo por detrás del cáncer de pulmón como el más letal, según las últimas cifras de los Centros de Control de Enfermedades. U.S. Preventive Service Task Force (Grupo de Servicios Preventivos de EE.UU.) recomienda las mamografías cada dos años a las mujeres mayores de 50 años o bien a partir de los 40 en caso de que así lo deseen. Las mujeres también pueden realizarse una prueba de ADN del gen BReast CAncer (BRCA), señala la Dra. Rydelski. La prueba, que usa una muestra de sangre o saliva, busca cambios en el ADN que indiquen un mayor riesgo de padecer cáncer de seno y ovario.
Próstata. (201,000 casos nuevos y 33,000 muertes al año). Los hombres mayores de 50 años y aquellos con factores de riesgo más altos deben consultar a sus médicos sobre las opciones de pruebas, según la American Cancer Society (Sociedad Americana de Lucha contra el Cáncer). Es posible realizar una prueba del antígeno prostático específico (PSA, por sus siglas en inglés), en la que unos niveles elevados de PSA pueden indicar cáncer. Otra opción es el tacto rectal, que permite a los médicos detectar protuberancias o zonas duras en la próstata que requieran más pruebas.
Pulmón y bronquios. (156,000 casos nuevos y 136,000 muertes al año). Las personas de entre 50 y 80 años que fumen o hayan fumado y que tengan un historial de tabaquismo igual o superior a “20 paquetes-año” deberían realizarse una tomografía computarizada de baja dosis de radiación (low-dose computerized tomography), según las recomendaciones de la American Cancer Society. Un “paquete-año” equivale a fumar un paquete al día durante un año. Así, una persona podría tener un historial de “20 paquetes-año” si fuma un paquete al día durante 20 años o si fuma dos paquetes al día durante 10 años.
Colon y recto. (126,000 casos nuevos y 52,000 muertes al año). U.S. Preventive Service Task Force recomienda la detección en adultos de 45 a 75 años, y la detección selectiva en edades más avanzadas. Las pruebas de detección incluyen exámenes visuales como una colonoscopia y análisis de la materia fecal para detectar rastros de sangre.
Cuello del útero. (11,500 casos y 4,000 muertes al año). Las mujeres expuestas al virus del papiloma humano (VPH) son quienes corren mayor riesgo. American Cancer Society recomienda que las mujeres de 25 a 65 años se realicen la prueba del VPH cada cinco años. Según la organización, las personas vacunadas contra el VPH deben seguir las recomendaciones de detección.
Sobre todo, asegúrese de realizarse controles periódicos con su médico, recalcó la Dra. Rydelski: “Tener un médico con el que conectamos y nos ayuda a entender nuestros riesgos nos permitirá tomar una decisión informada sobre lo que es mejor para cada uno de nosotros”.