
Cuando tiene tos, fiebre y cansancio continuos, es fácil pensar que se trata de un resfrío persistente. Sin embargo, podría ser un síntoma de algo más, como neumonía.
“Si tose de forma excesiva, tiene una temperatura de más de 100.4 F y siente un cansancio excesivo que no se resuelve en unos días, no se demore en comunicarse con su médico. Cuando una infección pasa a los pulmones, puede llegar a ser grave”, dijo la Dra. Jennifer Nuovo, directora médica de Blue Shield of California Promise Health Plan. “El año pasado registramos un aumento de los casos de neumonía en todos los grupos de edad, y los números están aumentando nuevamente este año. Es esencial que el público conozca las señales de alerta para proteger su salud y la de sus seres queridos”.
Conocer los síntomas y saber cuándo recurrir a su médico puede ayudar a prevenir complicaciones, acelerar la recuperación y, en algunos casos, incluso salvar su vida o la de un ser querido.
A continuación, respondemos a sus preguntas sobre la neumonía y sus síntomas, consejos para reducir su riesgo y cuándo recurrir a su médico.
¿Qué es la neumonía?
La neumonía es una infección pulmonar que inflama los sacos aéreos (alvéolos), a menudo llenándolos de líquido o pus. Su origen pueden ser bacterias, virus u hongos, y los síntomas varían de leves a graves. La gripe, el COVID-19 y la enfermedad neumocócica son causas comunes.
Podría ser difícil distinguir entre el resfrío, la gripe y la neumonía, y solo un profesional de la salud está en condiciones de hacer un diagnóstico adecuado. La neumonía puede provocar problemas graves en los sistemas respiratorio e inmunológico, por lo que es importante recibir atención médica si sus síntomas indican una infección.
¿Cómo se contagia la neumonía?
Si bien todas las neumonías se caracterizan por una inflamación provocada por una infección en los pulmones, existen diferentes tipos de neumonía contagiosa según su causa:
- Neumonía bacteriana: es el tipo más común de neumonía, a menudo provocada por la bacteria Streptococcus pneumoniae.
- Neumonía viral: suele estar relacionada con la gripe u otros virus.
- Neumonía por hongos: más común en personas con sistemas inmunitarios debilitados.
- Neumonía atípica (neumonía errante): suele causar síntomas más leves, pero si no se trata, puede empeorar o derivar en una neumonía propiamente dicha.
Aparte de las formas contagiosas de neumonía indicadas anteriormente, también existe la neumonía por aspiración, que se produce cuando un alimento o un líquido ingresan accidentalmente a los pulmones.
¿Quiénes corren riesgo de contraer neumonía?
Todos estamos expuestos al riesgo de contraer neumonía, pero es especialmente peligrosa para los adultos mayores de 65 años, los niños menores de 5 años, las personas con enfermedades crónicas como diabetes, enfermedades cardíacas o asma, y aquellos que tengan sistemas inmunitarios debilitados.
Según los CDC, 1.2 millones de personas acuden a las salas de emergencias a causa de la neumonía, y más de 40,000 personas mueren anualmente en Estados Unidos a raíz de esta enfermedad. Las tasas de mortalidad son más altas en algunos grupos, como los adultos mayores y los niños pequeños. En el caso de los niños, la neumonía sigue siendo una de las causas principales de mortalidad infantil.
Síntomas de la neumonía – no un resfrío común
- Fiebre
- Cansancio que parece desproporcionado con respecto a la enfermedad
- Tos fuerte que no desaparece en unos días (puede ser tos seca o con mucosidad verde o amarilla)
- Dolor en las costillas
- Falta de aire o dificultad para respirar
En el caso de los niños y los bebés, la Dra. Nuovo anima a los padres a prestar atención al “esfuerzo respiratorio” adicional al observar el pecho de sus hijos para ver con qué rapidez respiran. Si parece que sus cuerpos están haciendo un esfuerzo adicional y usando más músculos para inspirar y exhalar aire, esto puede ser un síntoma clave de una enfermedad respiratoria.
¿Cuándo debo acudir al médico?
Si usted o sus hijos tienen los síntomas anteriores, estos pueden ser un indicio de neumonía, que puede empeorar rápidamente si no se trata. Es posible que los niños pequeños no presenten los síntomas clásicos de la neumonía y que esta se parezca a otras enfermedades comunes, por lo que es importante que los evalúe un profesional de la salud para estar seguros. En caso de duda, no espere: la atención rápida puede prevenir complicaciones graves.
¿Cómo puedo evitar contagiarme la neumonía?
A pesar de las precauciones, a veces es posible contagiarse, pero estos cuatro consejos aumentarán las probabilidades de estar sano:
- Vacúnese contra la gripe. Además, para los niños menores de 2 años, las personas mayores de 65 años o aquellas con factores de riesgo, también se recomienda la vacuna contra el neumococo como parte de la atención preventiva.
- Lávese las manos con frecuencia. Una buena higiene ayuda a prevenir el contagio, así que lávese bien las manos y con frecuencia, y evite el contacto cercano con personas enfermas.
- Evite fumar y el humo pasivo (de otros fumadores). Fumar es dañino para sus pulmones y los hace más susceptibles a las infecciones.
- Opte por un estilo de vida saludable. Para mantener su sistema inmunológico en óptimas condiciones, son esenciales el peso saludable, la actividad física, una dieta nutritiva y suficientes horas de sueño. Si tiene una enfermedad crónica, mantenga bajo control el asma, la diabetes y las enfermedades cardíacas.
Recursos
- Pautas de salud preventiva de Blue Shield para adultos, niños y adultos mayores.
- Protéjase con la vacuna contra la gripe
- Dónde vacunarse contra la gripe
- Wellvolution, la plataforma digital de medicina del estilo de vida de Blue Shield, ofrece programas para bajar de peso, diabetes, dejar de fumar, salud mental y mucho más, sin costo alguno para la mayoría de los miembros.