por Beth Trimarco

En los Estados Unidos, las enfermedades cardíacas son la causa principal de muerte entre las mujeres, y sin embargo siguen sin entenderse bien y sin diagnosticarse lo suficiente ya que sus síntomas suelen ser diferentes a los que presentan los hombres. Entender estas diferencias es esencial para la prevención y la detección tempranas.
Según la Dra. Bethany Gray, directora médica principal en Blue Shield of California Promise Health Plan, las mujeres tienden a fallecer de enfermedades cardíacas de cuatro a seis veces más que de cáncer de mama. “Las mujeres debemos controlar las enfermedades del corazón tanto como controlamos el cáncer de mama”, dijo. “Lamentablemente, no existe un examen sencillo como una mamografía, y los síntomas pueden ser sutiles. Tenemos que educar mejor a las mujeres para que puedan abogar por su salud cardíaca”.
Factores de riesgo cardiovascular de las mujeres
Los riesgos tradicionales como el colesterol alto, el consumo de tabaco y la hipertensión afectan a todos, pero las mujeres también enfrentan riesgos adicionales que a menudo se ignoran. Los cambios hormonales durante la premenopausia y la menopausia, así como las complicaciones durante el embarazo, como la preeclampsia y la diabetes gestacional, pueden aumentar significativamente la probabilidad de sufrir enfermedades cardíacas.
A los factores biológicos se les suma el estrés crónico. Factores como el cuidado de otras personas, las tensiones matrimoniales y la violencia doméstica afectan de manera desproporcionada a las mujeres y están relacionados con el riesgo cardiovascular. El estrés crónico contribuye a la inflamación, la hipertensión y los problemas de sueño, todo lo cual afecta al corazón.
“El riesgo cardiovascular en las mujeres está determinado no solo por la biología, sino también por los roles sociales”, dijo la Dra. Gray. “Las mujeres suelen soportar una mayor carga mental y emocional dentro de la familia, lo que genera un estrés constante que hace que el descanso y el cuidado personal pierdan prioridad”.
Síntomas de enfermedades cardíacas que no coinciden con el estereotipo
El síntoma más reconocido del infarto (dolor intenso y repentino en el pecho) es más frecuente en los hombres. Las mujeres presentan con mayor frecuencia síntomas sutiles, como dificultad para respirar, náuseas, dolor de mandíbula o espalda, fatiga inexplicable o mareos. Debido a que estos síntomas son menos pronunciados, las mujeres pueden dudar de su instinto o tardar en solicitar atención médica.
“Las mujeres suelen restar importancia a sus síntomas porque puede que no sientan una pesadez en su pecho”, dijo la Dr. Gray. “Y cuando sí solicitan atención médica, los síntomas se descartan con demasiada frecuencia y se atribuyen al estrés, la ansiedad o problemas gastrointestinales. Todo esto tiene consecuencias peligrosas”,
Las investigaciones realizadas por los Institutos Nacionales de Salud demuestran que las mujeres tienen menos probabilidades que los hombres de ser derivadas a pruebas diagnósticas, recibir tratamiento a tiempo o ser tratadas con seriedad. Como consecuencia, las enfermedades cardíacas en las mujeres suelen detectarse más tarde, cuando están más avanzadas y son más difíciles de tratar.
Una definición más amplia de la prevención
Mejorar los resultados de la salud cardíaca femenina requiere una atención proactiva y con perspectiva de género que reconozca que la prevención varía a lo largo de la vida de una mujer.
Los médicos animan cada vez más a las mujeres a monitorear los cambios cardiovasculares durante la premenopausia y la menopausia, además de informar sobre su historial de embarazos como parte de las evaluaciones rutinarias de salud cardíaca. Los síntomas como el cansancio continuo o la dificultad para respirar deben evaluarse, no ignorarse. El estrés, la calidad del sueño y el apoyo social deben tratarse como factores de salud, no como algo secundario.
“A diferencia de la presión arterial y el colesterol, no existe una prueba cuantificable para el estrés”, dijo la Dra. Gray. “Las mujeres tienen que ser su propio laboratorio de pruebas y desarrollar estrategias de control del estrés que funcionen para ellas”. También pueden asumir un papel activo en su propia atención al hacer preguntas, entender sus riesgos y buscar una segunda opinión cuando algo les genere inquietud.
Colaborar estrechamente con un médico para entender los indicadores clave de salud es fundamental. Los objetivos óptimos de salud cardíaca para las mujeres incluyen: una presión arterial por debajo de 120/80, colesterol inferior a 200, un Índice de Masa Corporal (BMI, por sus siglas en inglés) de 18.5 a 24.0 y una circunferencia de cintura inferior a 35 pulgadas. Practicar actividad física de forma frecuente, dormir entre siete y diez horas por noche y seguir una dieta saludable para el corazón contribuyen aún más al bienestar cardiovascular a largo plazo. También pueden recomendarse medicamentos para ayudar a mantener bajo control los factores de riesgo.
“Como mujer, paciente y médica, soy consciente de la importancia de que nos vean y nos escuchen”, dijo la Dra. Gray. “Cuando las mujeres confiamos en nuestro instinto y los médicos reconocen nuestros riesgos específicos, los resultados mejoran. Con una atención médica informada, las enfermedades cardíacas pueden detectarse a tiempo y tratarse para aumentar nuestra expectativa de vida”.
Recursos de Blue Shield
- Wellvolution, una plataforma digital de medicina del estilo de vida disponible sin costo adicional para la mayoría de los miembros de Blue Shield, ofrece programas para apoyar el bienestar mental y reducir la tensión arterial.
- Live Healthy: medicina del estilo de vida y recursos para el bienestar