
Con la llegada del mes de agosto, el período de regreso a la escuela presenta una mezcla de emoción y ansiedad para muchos niños y sus padres. “La transición de las vacaciones de verano al entorno estructurado de la escuela puede ser estresante, especialmente considerando la situación actual en la que los desafíos al bienestar emocional y a la salud mental son más prominentes que nunca”, dijo la Dra. Nicole Stelter, directora de Salud Mental de Blue Shield of California. La experta señala un anuncio reciente del director general de Salud de Estados Unidos que destaca el papel crucial de las redes sociales en el aumento de la ansiedad y la depresión entre los jóvenes.
La Dra. Stelter ofrece los siguientes consejos prácticos que los jóvenes y los padres pueden usar para aliviar el estrés conforme los estudiantes se preparan para regresar a las aulas.
Fomentar límites saludables en las redes sociales
La reciente encuesta de BlueSky sobre el regreso a la escuela que llevó a cabo Blue Shield reveló que los jóvenes de la Generación Z pasan un promedio de 5.6 horas al día en las redes sociales. “Esta estadística es motivo de preocupación”, dijo la Dra. Stelter. “Aunque las redes sociales pueden tener aspectos positivos, es importante animar a nuestros hijos a encontrar un equilibrio entre la interacción en persona y la digital”.
- Para los estudiantes: es esencial que se esfuercen más por participar en actividades con sus compañeros y familiares que no requieran el uso de celulares, como aventuras al aire libre, juegos de mesa o servicio a la comunidad. ¡Tómense un descanso de sus pantallas!
- Para los padres: sean un modelo positivo con hábitos saludables a la hora de usar la tecnología. Colaboren con sus hijos para crear un plan que defina las expectativas y los límites al uso de los dispositivos. Designen zonas específicas de su casa (por ejemplo, la mesa del comedor y la sala familiar) como espacios libres de tecnología.
Establecer una rutina con anticipación
Una de las principales fuentes de ansiedad para los adolescentes es el cambio del relajado horario de verano a la estructurada vida escolar. Para facilitar esta transición, la Dra. Stelter sugiere empezar a establecer una rutina unos días o semanas antes del inicio de las clases. “Ajuste gradualmente las horas de acostarse y levantarse para que coincidan más con el horario escolar”, dijo. “Esto ayuda a restablecer el reloj interno del cuerpo, reduciendo el impacto de madrugar más cuando comienza la escuela”.
- Para los estudiantes: organicen su espacio de estudio, preparen los útiles escolares y empiecen a leer o repasar el material para sus próximas clases. Este tipo de preparación puede ayudarlos a sentirse más en control y menos ansiosos ante el nuevo año escolar.
- Para los padres: animen y ayuden a sus hijos a establecer esta rutina de “reajuste de horarios”. La constancia es la clave, así que intenten mantener un horario predecible, incluso los fines de semana.
Mantener un diálogo abierto
La encuesta de BlueSky sobre el regreso a la escuela reveló que el 78% de los participantes hablaron con otras personas sobre sus emociones y su salud mental en el último año, mientras que más de siete de cada 10 afirman haber recurrido a uno o más recursos para ayudarlos a enfrentar una situación estresante. La Dra. Stelter afirma: “La comunicación sincera y no reactiva es esencial para regular el estrés y la ansiedad, a la vez que ayuda a crear entornos favorables en los que los adolescentes se sienten cómodos para hablar de sus emociones y preocupaciones”.
- Para los estudiantes: no duden en hablar con adultos o amigos de confianza. Expresar los sentimientos puede producir un alivio increíble y ayudarlos a encontrar soluciones o perspectivas nuevas.
- Para los padres: fomenten un entorno en el que sus hijos se sientan seguros para compartir sus pensamientos y sentimientos. La Dra. Stelter agregó: “Escuchar activamente sin juzgar o aconsejar inmediatamente puede aliviar de forma significativa la ansiedad”.
Fomentar la actividad física y el movimiento regulares
“La actividad física no solo es beneficiosa para la salud física, sino también para el bienestar mental”, dijo la Dra. Stelter. “El ejercicio ayuda a liberar endorfinas, entre otros efectos positivos para el bienestar. Las endorfinas levantan el ánimo de forma natural y pueden ayudar a reducir el estrés y la ansiedad”.
- Para los estudiantes: encuentren una actividad física que les guste, ya sea practicar un deporte, bailar o simplemente dar una vuelta a la manzana. Intenten realizar al menos 30 minutos de ejercicio moderado la mayoría de los días de la semana.
- Para los padres: animen a sus hijos adolescentes a mantenerse activos y consideren la posibilidad de participar con ellos en actividades físicas. Sacar a pasear al perro de la familia es una forma estupenda de hacer ejercicio a la vez que se crean lazos afectivos con los niños.
Recursos
Para obtener más información acerca de nuestra encuesta de BlueSky sobre el regreso a la escuela, haga clic aquí.
Más información sobre BlueSky aquí.
Para consultar otros recursos, haga clic en los siguientes enlaces:
- Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades
- Administración de Servicios de Salud Mental y Consumo de Sustancia
David Bond, director de Salud Mental, Blue Shield of California: Estrategias clave para proteger la salud mental de los adolescentes durante el regreso a clases