
Cada mes de marzo, los habitantes de Estados Unidos “adelantan” sus relojes una hora para aprovechar mejor la luz natural, aunque eso les hace perder una hora de sueño.
Aunque una hora puede no parecer mucho, una investigación reciente de Stanford Medicine demuestra que este cambio puede alterar significativamente nuestros ritmos circadianos, metabolismo y salud general. La investigación asocia esta transición con un mayor riesgo de accidentes cerebrovasculares, obesidad y otras complicaciones de salud debido al desajuste de nuestros relojes biológicos internos con la luz natural.
La Dra. Bethany Gray, directora médica principal de Blue Shield of California Promise Health Plan, destaca la importancia del sueño para nuestro bienestar general y longevidad. “Dormir no es un lujo, es uno de los indicadores más importantes de la salud a largo plazo”, dijo. “El cambio de hora nos recuerda lo sensibles que son nuestros ritmos internos y lo bien que nos sentimos cuando los protegemos”.
Por qué la pérdida de una hora de sueño nos afecta
Los neurólogos señalan que perder solo una hora de sueño puede provocar una serie de alteraciones fisiológicas: reducción del tiempo total de sueño, interferencia en los ritmos circadianos naturales y aumento del sueño irregular o fragmentado. Las investigaciones también muestran una correlación entre el inicio del horario de verano y un aumento de los accidentes de tráfico.
“Los relojes biológicos no se ajustan tan rápido como podríamos pensar”, dijo la Dra. Gray. “Observamos efectos cuantificables en el estado de ánimo, la productividad y la salud cardiometabólica, especialmente durante la primera semana”.
Cómo resguardar su sueño
La Dra. Gray recomienda tres estrategias sencillas para ayudar a su cuerpo a adaptarse mejor:
- Cambie su horario gradualmente
- Adelante el horario de acostarse entre 10 y 15 minutos a lo largo de varios días.
- Baje las luces de su casa a la noche a fin de favorecer las secreciones naturales de melatonina.
- Una luz diferente puede tener un impacto, tanto positivo como negativo
- Expóngase a la luz natural dentro de la primera hora de despertarse para reforzar su ritmo circadiano.
- Evite las pantallas luminosas (televisión, teléfonos, tablets) a la noche, especialmente justo antes de acostarse.
- Mejore su espacio para dormir
- Asegúrese de que su dormitorio esté fresco, oscuro y sin ruidos.
- Use cortinas opacas (blackout) y/o dispositivos generadores de sonidos blancos para reducir las interrupciones.
Preste mucha atención a los niños y adolescentes
Nuestros hijos son uno de los grupos con mayor falta de sueño y por lo general les cuesta mucho adaptarse a los cambios horarios. Las rutinas constantes, los horarios fijos para las comidas y las actividades relajantes al final del día pueden ser de gran ayuda, pero no se sorprenda si sus hijos se muestran más cansados, irritables o desconcentrados esta semana.
“Los padres suelen notar cambios en el comportamiento antes de darse cuenta de que la causa es el sueño”, dijo la Dra. Gray. “Una rutina constante es una de las mejores herramientas con las que contamos para favorecer un sueño saludable, tanto para los niños como para los adultos”.
Recursos
- Visite Wellvolution, la plataforma digital de medicina y estilo de vida de Blue Shield disponible sin costo adicional para la mayoría de los miembros de Blue Shield, que cuenta con varios recursos para favorecer un sueño más saludable, la nutrición, la actividad y mucho más.