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Cómo Blue Shield Of California Llegó Al Corazón De Las Comunidades Para Contactar A Quienes No Estaban Seguros De Vacunarse

Gracias a la colaboración con grupos comunitarios y al contacto directo, Blue Shield redujo notablemente el número de no vacunados entre sus miembros
Cómo Blue Shield Of California Llegó Al Corazón De Las Comunidades Para Contactar A Quienes No Estaban Seguros De Vacunarse

Por Charles Keenan

Blue Shield of California está ayudando a coordinar una iniciativa comunitaria para aumentar las tasas de vacunación entre sus miembros, con un enfoque particular en las comunidades desatendidas y en las personas de color.

A fin de aumentar las tasas de vacunación, Blue Shield está trabajando en varios frentes. En una de las campañas, el plan de salud realizó más de 3,600 llamadas en junio y principios de julio a los miembros de su Promise Health Plan (Medi-Cal) que se habían retrasado con sus segundas dosis. Alrededor del 22% dijo que ya estaba vacunado, pero más de la mitad de las llamadas fueron a un buzón de voz. Y apenas 14 (el 0.4%) terminaron programando una cita o recibieron un enlace.

Según datos al 12 de octubre del Departamento de Salud Pública de California, alrededor del 79% de los habitantes del estado mayores de 12 años se habían vacunado con al menos una dosis. Sin embargo, siguen existiendo grandes diferencias en relación con la raza y la situación socioeconómica. Por ejemplo, el 89% de los americanos de origen asiático se aplicaron las dos dosis de la vacuna, en comparación con el 65% de los blancos, el 53% de los latinos y el 52% de los afroamericanos, según los datos estatales.   

Las diferencias en las tasas de vacunación también fueron significativas en las zonas urbanas. Por ejemplo, en Los Ángeles, 106,000 miembros de Blue Shield of California Promise seguían sin vacunarse a fines de agosto. En San Diego, había que llegar a 26,000 personas. Las tasas de vacunación entre los miembros de esas ciudades variaban entre el 55% y el 58%.

Contacto con los no vacunados

A fin de lograr que una cantidad mayor de miembros se vacunasen, Blue Shield recurrió a organizaciones con las que colaboró en el pasado para llegar mejor a sus propios miembros en varias comunidades. Todas ellas están cerca de sus comunidades: farmacias ubicadas en las zonas donde viven o trabajan las mayores concentraciones de miembros no vacunados, así como proveedores de confianza. Por ejemplo, en el sur de California, Blue Shield está colaborando con organizaciones como:

  • Herald Christian Health Centers: atiende a las comunidades de origen asiático y de las islas del Pacífico en el Valle de San Gabriel y San Diego
  • Bienestar Human Services: presta servicios a las comunidades LGBTQIA+ latinas en todo el condado de Los Ángeles
  • SoCal Pacific Islander COVID-19 Response Team: trabaja para las comunidades procedentes de las islas del Pacífico en el condado de Los Ángeles y el sur de California
  • Southside Coalition: atiende a las comunidades latinas y afroamericanas del sur de Los Ángeles 
  • Association for a Better Community: se enfoca en las comunidades de padres del condado de Los Ángeles

Blue Shield también ayudó a organizar varios canales de contacto, como la apertura de clínicas temporarias y las visitas a los hogares de los miembros. Estas organizaciones también utilizan una plataforma, Harmony Health, que ofrece a los promotores y líderes de la comunidad una forma de contactar a los vecinos en varios idiomas y formatos. Gracias a la plataforma, las organizaciones aliadas pudieron subir su contenido en varios idiomas y filtrar sus listas de contactos para una difusión adaptada. Una de las campañas envió folletos a través de mensajes de texto a 26,000 miembros a Medi-Cal, empezando con la introducción de un promotor que representaba a una de las organizaciones. Como parte de la iniciativa también se enviaron correos electrónicos y se crearon sitios web.

Aunque el grado de efectividad es difícil de determinar, es probable que la iniciativa esté ayudando a que la población se vacune. Mientras tanto, Blue Shield puede contar con el programa de incentivos a la vacunación contra el COVID-19 que administra el Departamento de Servicios de Salud del estado. La agencia está poniendo a disposición $100 millones para motivar a todos los miembros de Medi-Cal a vacunarse entre el 1 de septiembre de 2021 y el 28 de febrero de 2022. Gracias a estos fondos, Blue Shield of California Promise Health Plan puede ofrecer tarjetas de regalo como incentivo a sus miembros de Medi-Cal al aplicarse al menos una dosis. 

“Subsisten numerosas dificultades, sobre todo en zonas rurales como Antelope Valley, en el condado de Los Ángeles, y Vista, en San Diego, que carecen de recursos”, afirma Daniel Rivas, gerente principal de salud comunitaria de Blue Shield. Pero gracias a que tantas organizaciones diferentes están colaborando, los ejecutivos de Blue Shield of California creen que este esfuerzo grupal podría ayudar a lograr una tasa de vacunación cercana al 100% entre los miembros.

Abordaje de las diferencias sistémicas en la igualdad sanitaria

La colaboración con varios aliados para divulgar la importancia de las vacunas forma parte de una iniciativa más amplia de Blue Shield cuyo objetivo es encontrar soluciones nuevas para resolver las desigualdades sanitarias que quedaron al descubierto al inicio de la pandemia, afirman los ejecutivos del plan de salud.

Gran parte de la infraestructura que se usó para las pruebas y la vacunación se enfocó en llegar a los habitantes de California más pudientes y educados. Los centros de megatratamiento estaban ubicados en complejos grandes que se construyeron en torno a un modelo “drive-up” (desde el auto) en zonas metropolitanas, desfavoreciendo a los miembros de la comunidad que no tienen vehículo propio. Las pruebas y las vacunas debían programarse en línea, lo que representó una carga excesiva para las familias y las comunidades sin acceso a Wi-Fi o computadoras. Los sistemas de programación y selección en línea continuaron abriendo una brecha entre quienes tienen recursos y quienes no. Estas barreras han dejado rezagados a muchos californianos, especialmente a los que enfrentan mayores riesgos de salud. 

“Cuestiones históricas como el racismo, el acceso, la educación, la desinformación y la falta de recursos tuvieron un impacto desproporcionado en las comunidades latinas, afroamericanas y procedentes de las islas del Pacífico”, dice Rivas. “Muchos de los recursos que se estaban implementando en todo el estado no eran culturalmente relevantes, no estaban adaptados a la comunidad y no llegaban a nuestros miembros”.

La labor de Blue Shield con las organizaciones comunitarias tiene como objetivo reducir las diferencias. “Continuaremos colaborando con nuestros aliados de confianza para informar sobre nuestras iniciativas y priorizar las estrategias que sean más efectivas”, dice Rivas. “Tenemos que eliminar aún más barreras de acceso y llegar a las instituciones donde nuestros miembros viven, trabajan y se divierten, en vez de pedirles que ellos vengan a nosotros”.