
Todos los años, se registran alrededor de 800,000 accidentes cerebrovasculares en Estados Unidos, a menudo sin previo aviso. De hecho, cada 40 segundos una persona tiene un accidente cerebrovascular y cada tres minutos una muere por esta causa.
Durante el Mes de concientización sobre los accidentes cerebrovasculares, la Dra. Jennifer Nuovo, directora médica de Blue Shield of California Promise Health Plan, anima al público a reconocer las señales de alerta y a tomar medidas para reducir el riesgo. “Los ACV son una de las principales causas de discapacidad, pero muchos casos se pueden prevenir”, dijo la Dra. Nuovo. “El tratamiento precoz puede reducir el daño a largo plazo, por lo que estar familiarizados con los síntomas y actuar con rapidez puede salvar vidas”.
Conozca los síntomas: actúe según el método FAST
Un ACV se produce cuando el flujo sanguíneo al cerebro se interrumpe debido a un bloqueo o la ruptura de un vaso sanguíneo. Ya que las neuronas comienzan a morirse en cuestión de minutos, es fundamental actuar con rapidez. Use el método “FAST” para identificar los síntomas:
- F — Face drooping (cara caída): un lado de la cara se nota caído o adormecido. Pídale a la persona que sonría.
- A — Arm weakness (debilidad en un brazo): siente debilidad o adormecimiento en un brazo. Pídale que levante los dos brazos.
- S — Speech difficulty (dificultad para hablar): a la persona se le traba la lengua o no puede pronunciar correctamente. Pídale que repita una frase sencilla.
- T — Time to call 911 (hora de llamar al 911): si nota alguno de estos síntomas, llame de inmediato, incluso si los mismos desaparecen.
Otros síntomas incluyen confusión repentina, problemas de vista, mareos, pérdida del equilibrio o dolor de cabeza intenso. “Si siente que algo no está bien, confíe en su instinto”, dijo la Dra. Nuovo. “Recibir ayuda rápidamente puede marcar la diferencia entre la recuperación y una discapacidad permanente”.
5 maneras de reducir el riesgo de un ACV
Si bien algunos factores de riesgo de los ACV, como la edad y los antecedentes familiares, no se pueden modificar, muchos de ellos sí se pueden controlar. La Dra. Nuovo recomienda:
- Controle su presión arterial: la hipertensión es el factor de riesgo más importante. “Realizar chequeos periódicos, tomar los medicamentos recetados, reducir el consumo de sal y practicar actividad física pueden contribuir a regular la presión arterial”, dijo la Dra. Nuovo.
- Controle la diabetes y el colesterol: los niveles no controlados de azúcar en sangre y el colesterol alto pueden, con el tiempo, dañar los vasos sanguíneos. Siga las indicaciones de su médico para mantener estos niveles dentro de un rango saludable.
- Realice actividad física: el ejercicio regular favorece la circulación y ayuda a reducir la presión arterial. “No es necesario ir al gimnasio para notar la diferencia. Pasear a su perro, cuidar su jardín o simplemente realizar movimientos cortos a lo largo del día puede ser de gran ayuda”, dijo la Dra. Nuovo.
- Aliméntese cuidando su corazón y su cerebro: opte por una dieta rica en frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras y grasas saludables para favorecer su salud vascular general. “También es recomendable limitar el consumo de alimentos procesados, bebidas azucaradas y el exceso de sodio”.
- Evite fumar y limite el consumo de alcohol: fumar aumenta drásticamente el riesgo de un ACV ya que daña los vasos sanguíneos y aumenta la presión arterial. Y si consume alcohol, debe hacerlo con moderación. El consumo excesivo puede aumentar su riesgo de sufrir un ACV y otros problemas cardiovasculares.
Diferencias de género en los ACV
Los síntomas de un ACV no siempre se presentan de la misma manera en todas las personas, y entender las diferencias de género puede salvar vidas. La Dra. Nuovo afirma que, si bien tanto los hombres como las mujeres pueden presentar los síntomas clásicos como caída de la cara, debilidad en los brazos y dificultad en el habla, las mujeres tienden a referir con mayor frecuencia síntomas menos típicos, como confusión repentina, fatiga, náuseas, una sensación general de malestar o dificultad para respirar. “Estas diferencias dificultan el reconocimiento de los ACV en las mujeres y pueden demorar el tratamiento, lo que aumenta el riesgo de sufrir complicaciones graves”. Crear conciencia sobre estas diferencias es fundamental para garantizar un diagnóstico y una atención más rápidos.
En este Mes de concientización sobre los accidentes cerebrovasculares, aprenda a reconocer los síntomas y compártalos. Actuar hoy podría ayudar a salvar una vida, y posiblemente hasta la suya propia.
Más información sobre los ACV
- Señales de alerta de un ACV de la American Stroke Association
- Recursos de Blue Shield of California:
- El ABC de las enfermedades cardíacas y la diabetes (disponible en inglés)
- Datos sobre la hipertensión (disponible en inglés)
- Adónde acudir cuando necesita atención médica (disponible en inglés)